¿Vínculos afectivos en seguros? (Fernando Álvarez)

Esta semana me he comprado un MacBook. Un ordenador Apple.

Es un capricho igual que su .

Pero no he podido resistirme a la tentación de tenerlo.

No puedo explicar racionalmente el motivo de esta decisión, pero el mismo comportamiento se produce todos los días en millones de compradores con millones de productos.

Seguro que todos nos hemos gastado alguna vez más de lo razonable, por adquirir el producto que nos gusta.

Este comportamiento por el que compramos algo tan caro, se produce porque la marca nos induce a pensar que merece la pena pagar ese precio, ya que estamos convencidos de que ese es el precio que merece el producto.

Y esto sólo es posible gracias a la marca.

Por tanto debemos gestionar nuestras empresas desde la marca y no desde el producto, sobre todo porque cada vez hay menos productos malos y peores que el nuestro en el mercado. Y en ese escenario sólo queda la marca.

Si Ud. crea una marca eliminará el riesgo que el consumidor siente al comprar un producto o servicio. Le debemos dar la seguridad de que al comprar nuestro producto no se arrepentirá aunque pague más por él. Además así el consumidor no tendrá duda de que está pagando lo que realmente vale ese producto o servicio.

Sin duda la guerra de precios está abierta pero la de ahora no va a ser igual en el futuro.

Estamos viviendo quizás el momento más dulce en cuanto a diferencia de precios entre el canal mediadores y otros canales como líneas directas, internet, etc.

En un futuro próximo las diferencias de precios tendrán que hacerse más abultadas, pero quizás esto sea lógico.

Todos asumimos las diferencias de precios en otros sectores y las vemos como lógicas.

Por “lo mismo” el precio es distinto en muchos ámbitos de negocio.

Por volar, el precio es distinto en primera que en clase turista.

Por dormir, el precio es distinto en un hotel de cinco estrellas que en uno de tres.

Por comer, el precio es distinto en un restaurante de carta que en uno de menú.

Por estar asegurado ¿el precio podría ser distinto en un canal de distribución de seguros que en otro, no?

El tiene aceptado a nivel mental que no es lo mismo volar en primera que en clase turista. A pesar de que el avión es el mismo.

Que no es lo mismo dormir en un hotel de cinco estrellas que en uno de tres. A pesar de que en los dos casos se trata de una habitación para dormir.

Y que no es lo mismo comer en un restaurante de carta que en uno de menú. A pesar de que se pueda comer un entrecot en los dos.

Y respecto a los seguros ¿El cliente asume que es distinto estar asegurado en un canal que en otro?

Creo que hoy por hoy no. Y desde luego no es culpa del cliente.

Hablamos de clientes infieles. ¡Ya no quedan clientes fieles!, nos decimos, como echándoles la culpa a ellos de no seguir con nosotros.

Pues si en todos los sectores está admitida la diferencia de precios ¿Porqué persistimos en luchar con igualdad de precios cuando esta igualdad está haciendo nuestros negocios no rentables? ¿Porqué nuestra lucha no va dirigida a cobrar más por algo que les damos mejor que los demás?

Porqué lo damos mejor que los demás, ¿verdad?

En materia de fijación de precios por parte del cliente, debemos tener en cuenta algunos asuntos importantes.

Para muchas personas hay factores más significativos que el dinero del que deben desprenderse cuando toman sus decisiones de compra.. Por ejemplo, falta de tiempo, importancia y autoestima, etc.

El precio está asociado a construcciones cerebrales que revelan percepciones de valor.

En materia de fijación de precios el cliente es el punto de partida.

Conceptos básicos sobre el precio son que:

-          Se deben tener en cuenta los mecanismos cerebrales que determinan la percepción del cliente sobre el precio

-          La conexión entre un producto y su precio depende de lo que cada cliente percibe como el valor que el producto le proporciona

-          Cuando el valor no justifica el precio el producto empieza a engrosar la lista de productos no vendidos

Cuanto mayor sea el valor percibido por los clientes, mayor será lo que estarán dispuestos a pagar.

En Neuromarketing el valor que nos interesa es el que el cliente le otorga a un producto o servicio en función del conjunto de beneficios, tangibles y simbólicos que éste le proporciona.

Las mejores decisiones que toman las personas no proceden de su mente racional, sino de la intuitiva, emocional.

Cuando tenemos que evitar el impacto de una piedra, no pensamos primero y actuamos después, simplemente nos apartamos.

El pensamiento racional es más lento que el subconsciente y reduce la posibilidad de decidir rápidamente.

La percepción de un precio alto o bajo, justo o injusto, razonable o no, está siempre determinada por la interacción razón-emoción.

Las marcas que logran construir un vínculo afectivo con sus clientes pueden aumentar su rentabilidad a partir de la fijación de un precio más alto.

Así que si queremos permanecer en mercado al margen de las guerras de precios, no nos quedará otro remedio que crear vínculos afectivos con nuestros clientes.

¿No es verdad que los clientes a los que consideramos más fieles coinciden con los que tenemos esos vínculos creados?

Dediquemos nuestro tiempo a crear esos vínculos afectivos con nuestros clientes y no a pelear por clientes que poco a poco van mermando  los ingresos de nuestros negocios.

TODAVÍA PODEMOS SEGUIR SIENDO LOS PRIMEROS

Escribe: Fernando Álvarez

¿Sabe Ud. quién fue el primer hombre que pisó la luna?

¿Y Sabe cuál fue el segundo? 

Si uno quiere que le recuerden, es importante ser el primero. 

Y es que ser el primero es la forma más fácil de llegar a la mente del consumidor.

Es más fácil ser primero que convencer a alguien de que se es mejor que el primero. 

Le gente piensa que los primeros son originales y el resto imitaciones.

Los primeros suelen convertirse en genéricos. Es el caso de Danone, Bimbo, kleneex o Chupa-Chups. 

Una de las formas más directas de ser el primero es apropiarse de un atributo.

Volvo sigue siendo, después de los años, el coche más seguro en la mente del consumidor. 

El canal mediación ha sido desde siempre el primero en la venta de seguros. 

Otros canales de distribución nos están comiendo el terreno, y nos están llevando a la guerra en el mercado asegurador.

Desde el punto de vista del y visto desde fuera, esto es muy difícil que ocurra, ya que la ventaja competitiva que tiene ser el primero es tan grande, que es difícil arrebatársela. 

Todos conocemos primeros que siguen siendo primeros a lo largo de los años.

Coca-Cola sigue siendo el refresco más vendido, Visa es la tarjeta de crédito más extendida en el mundo, Hertz alquila más que nadie. 

¿Cómo es posible entonces, si somos los primeros, que nos estén arrebatando una parte tan significativa de la tarta total de nuestro mercado?

¿No nos hemos apropiado de ningún atributo en todo este tiempo? 

La parte buena es que, los otros canales de distribución, se están apropiando del atributo menos rentable del mercado. Del atributo del “ bajo”. 

Y todavía es mejor, que está libre el atributo de “los que más saben de seguros”.

Y este atributo no nos lo pueden arrebatar. Porque es nuestro, es cierto, y es creíble.

Porque el terreno que los demás tienen que ganar, nos pertenece, y porque sólo desde la mediación podemos establecer relaciones con nuestros clientes, para fidelizarlos y mantenerlos, con el nivel de servicio que exigen y se merecen.

Nadie lleva más tiempo que nosotros haciendo seguros.

Nadie lo puede hacer mejor.

Más barato si, mejor no. 

Lo increíble es que teniendo este atributo tan valioso, persistamos en luchar por el atributo del precio bajo, precisamente el atributo menos rentable y el atributo que hace que nuestros negocios vayan perdiendo valor. 

La guerra del precio está perdida, porque las guerras de precio siempre están perdidas de antemano.

Las guerras no se ganan por precio, ya que esta variable no es diferenciadora ni innovadora y sólo desde la diferenciación y la innovación se puede ganar una guerra en el mercado. 

¿No nos dejaremos arrebatar nuestra posición de primeros esta vez, verdad?

Y tú, ¿Qué clientes quieres tener?

Escribe: Fernando Álvarez (miembro del equipo gestor del blog)  

En los años ochenta se produjo en Francia la mayor pérdida conocida de clientes leales a los puntos de venta de supermercados e hipermercados.

Para competir con la entrada en el mercado de las tiendas de descuentos Leclerc, muchos distribuidores decidieron bajar sus precios de forma drástica de un día para otro.

Mientras que los clientes flux leales, los más leales a la marca y al negocio, estaban dispuestos a aceptar cierta diferencia de precios y a defender su punto de venta, a pesar de que éste seguía siendo más caro, de un día para otro descubrieron que los precios bajaban aun cuando no se habían quejado. Esto equivalía a comprobar que desde hacía varios años su punto de venta les había estado robando, se había burlado de ellos.”

Este texto, extractado de una publicación específica de de distribución de alimentación, sería conveniente que nos hiciera reflexionar sobre la vigencia del mismo en nuestro sector asegurador.

Clientes flux son los que eligen un punto de venta para un determinado tipo de compras, porque es el más cercano o de más fácil acceso. En definitiva por comodidad.

El flux suele ser de varios puntos de venta. Pueden realizar sus compras cerca de su casa, del lugar de trabajo, etc.

En el caso del seguro podríamos contemplar también  para la elección, conceptos como la amistad, relación familiar, etc. Y esto, porque los seguros, son un producto de difícil elección para el comprador dado el desconocimiento que suele tener de nuestro sector y por ello necesita reforzar su inseguridad con la confianza.

Seguro que sabremos ir identificando este tipo de clientes en nuestros negocios aseguradores.

Estos clientes deberían ser muy rentables ya que están dispuestos a cambiar comodidad por dinero. Y esto último es innegable que los hace muy interesantes si se quiere tener un negocio económicamente saneado.

Pero si hay un cliente rentable ese es el que hace referencia el texto inicial. El cliente flux leal.

Los clientes flux leales se sienten ligados con el emblema o el negocio.

No son objetivos. Defenderán nuestra empresa incluso ante las críticas.

Incluso se sienten culpables cuando compran en otro punto de venta.

Su relación supera conceptos como satisfacción y fidelidad.

La fidelidad del flux leal es un importante capital para una marca o una empresa.

Pero si se pierde un flux leal será por sentirse engañado por el , producto o servicio.

En el caso de estos clientes, el apego a un punto de venta es una noción psicológica, generalmente consecuente con los esfuerzos que han hecho sus responsables para acoger a su clientela, reconocerla y otorgarle la jerarquía de cliente privilegiado.

Su vinculación es proporcional a nuestro esfuerzo con ellos.

La recompensa a este esfuerzo desde luego no debe ser otra que el precio que podemos obtener por nuestros productos y el beneficio obtenido.

Y además hay que tener en cuenta lo difícil, podríamos afirmar que imposible, en términos de rentabilidad, que resulta combinar esfuerzo y precio bajo a la vez.

Así que si queremos retener a nuestros clientes flux leales ¿Es la política de precios que estamos siguiendo en el sector asegurador la adecuada?

Porque si nuestra apuesta es el precio, entonces tendremos que dirigirnos no a estos clientes sino a los clientes que el sector de distribución denomina como trafic.

Estos últimos Son clientes que sólo frecuentan un punto de venta porque éste les ha comprado su desplazamiento.

Sólo reaccionan ante las ofertas y promociones.

Esperan una recompensa  a su esfuerzo por comprar en nuestro punto de venta.

Y esta recompensa no nos volvamos locos que siempre será el precio.

Pero claro estos clientes son menos rentables y sobre todo menos fieles ya que cualquiera que llegue les comprará igual que tu.

¿Te suena?

Así que volviendo a la pregunta del principio… ahora te toca elegir a ti.

Y usted, ¿se atreve a vender seguros caros?

Fernando Álvarez Díaz de Cerio

Escribe: Fernando Álvarez

Al Ries y Jack Trout son dos de los más brillantes autores de que han guiado a numerosas empresas en el camino hacia el éxito.

Sus teorías han tenido vigencia durante años y han sido aplicadas en muchas de las empresas líderes en el mundo.

Siempre he admirado sus teorías sobre los nichos de mercado. En especial el desarrollo de los nichos de mercado de precios altos.

Estas teorías se basan en que las marcas que logran construir un vínculo afectivo con sus clientes pueden aumentar su rentabilidad a partir de la fijación de un más alto. [Leer más...]

¿Motiva el pago por objetivos? ¿Deberíamos revisar esta fórmula?

Vale la pena dedicar unos minutos a leer este magnífico artículo de Fernando Álvarez y quizás más tiempo a reflexionar cómo ponerlo en práctica. Frente a las teorías cortoplacistas de incentivos económicos se defienden otras de mayor alcance y que verdaderamente movilicen la creatividad de las personas en los trabajos que realizan y la necesidad de ser mejores, más competentes, porque sólo así se conseguirán metas permanentes.

“Establecer metas no basadas en motivaciones intrínsecas además pueden llevarnos a conductas poco éticas basadas en el corto plazo” dice Fernando y desgraciadamente lo hemos podido comprobar en tiempos recientes, siendo una de las causas de la crisis financiera actual.

Escribe: Fernando Álvarez

El mensaje publicitario de la Cruz Roja estadounidense dice así:

“Un sentimiento que no se paga con dinero”

En un centro de donación de sangre de Gotemburgo realizaron un experimento sobre posibles donantes de sangre y su motivación para realizar la donación.

Dividieron a un buen número de personas en tres grupos. Al primero le dijeron que la donación era voluntaria y por ello gratuita. Al segundo le ofrecieron una pequeña cantidad de dinero. Y al tercero, esa misma cantidad, pero como donación para una obra benéfica para niños con cáncer.

En el primer grupo el 52% decidió donar sangre. En el segundo grupo, a pesar de que pudiera parecer que el número debería ser mayor, ya que tenía una motivación extra, sólo un 30% decidió donar sangre. El tercer grupo obtuvo un resultado parecido al primero. [Leer más...]

¿Y SI LOS DE LA CIA SE PUSIERAN A VENDER SEGUROS?

(Un resumen de este artículo ha sido publicado por la revista Mediarium del Colegio de Mediadores de Barcelona)

Escribe: Fernando Álvarez

Dale Carnegie ha proporcionado las bases para décadas de investigación sobre la evaluación de la personalidad y el control de la conducta. 

Es posible manejar, atraer, ganar y finalmente cambiar a la gente sin que se de cuenta. 

Estas técnicas son tan eficaces que la CIA ( Agencia Central de Inteligencia) Estadounidense las incluye en sus manuales de interrogatorios.

El manual Kubark, escrito en 1963, fue diseñado para ayudar a los operativos de la CIA a obtener confesiones e información secreta de los detenidos.  [Leer más...]

Marketing del cliente:El que pierde un cliente ¿pierde un tesoro?

(Una visión pragmática y no tan idílica que conviene tener en cuenta a la hora de gestionar los clientes)

 Escribe: Fernando Álvarez

La mayoría de las empresas pierden dinero por lo menos con el 50% de sus clientes.

El problema es que la mayoría de las empresas no saben cuáles son esos clientes. No los tienen identificados.

Por eso siguen trabajando con el 100% de sus clientes.

Seth Godin, uno de los gurús del a nivel mundial, dice que hay clientes que llamaremos de valor negativo y que resulta inteligente desprenderse de ellos.

Tan importante en una empresa es, qué debemos hacer y con qué clientes trabajar, como saber lo que no hay que hacer y con qué clientes no trabajar.

La recompensa consiste en tener una capacidad creciente tanto para atender a aquellos clientes con los que ganamos dinero, y que necesariamente tendremos que fidelizar, como para captar nuevos clientes. [Leer más...]

Marketing expedicionario: innovación en productos y mercados.

 

Fernando Díaz de Cerio / Foto de Berta Quevedo

(En 1981 pasé 15 días de mis vacaciones en la central de la en Zurich para preparar un trabajo sobre la responsabilidad civil drivada del transporte de materias peligrosas. También tuve tiempo para hacer turismo por las tardes y los dos fines de semana. Una persona que me ayudó y fue un auténtico coach – ahora se dice así -  fue Charles Gerstch, auténtico profesional y generoso compartiendo sus conocimientos. Recuerdo que un día, estando en su despacho me dio una lección sobre la técnica de tarificación para nuevos riesgos; se trataba de cotizar de accidentes para unas personas que practicaban el deporte de riesgo de “alas delta” que entonces comenzaba a emerger. Si no tienes series estadísticas – le pregunté – ¿de dónde obtienes una prima de riesgo suficiente? Charles me enseñó unos recortes de periódico de varios países que hablaban de accidentes ocurridos en la práctica de alas delta – eran datos escasos recopilados con paciencia –  y me dijo: es cierto que la serie estadistica de la que partimos es a todas luces insuficiente pero cuando surgen nuevos riesgos hay que probar con prudencia  y después corregir. Si no lo hiciéramos así todavía estaríamos asegurando carros de caballos y no automóviles, aviones o satélites. El artículo de Fernando bucea en la idea de aquel innovador asegurador y mejor persona que se llama Charles Gerstch. Confío que mis amigos de que siguen mi blog puedan informarle de mi reconocimiento).

 

Escribe: Fernando Álvarez Díaz de Cerio

El arte de la profecía es muy difícil… especialmente con respecto al futuro.

 

Esto que afirmó Mark Twain lo podemos aplicar igualmente a la previsión de ventas de un nuevo producto cuando se trata de un producto realmente innovador.

 

Uno de los retos más importantes de las empresas hoy en día, es la necesidad de trabajar en el presente y en el futuro de la organización al mismo tiempo. Las empresas tienen que reorganizarse para competir con más efectividad hoy, al mismo tiempo que tienen que innovar para crear nuevos negocios que les generen clientes en el mañana.

 

Pero la mente humana tiende a rechazar una idea radical innovadora, porque no se puede conectar con la realidad presente. [Leer más...]

TOPOLOGÍA DE NEGOCIOS

Juan Manuel García (Peter Jordan)

 ¿Conoce usted el término “topología”? ¿Sabe usted quién fue el primero en utilizarlo? Pues bien, vamos a empezar. El primero en utilizar el término fue el matemático, científico y filósofo de la ciencia Henri Poincaré en el año 1894 cuando define el espacio topológico dando inicio a la geometría moderna. Topología es la ciencia de categorización de las cosas de acuerdo a su forma, Poincaré decía: La tierra, una manzana, un balón… tienen la misma forma y por lo tanto pertenecen a la misma familia. ¿Cuál es la forma de la tierra? La llamamos redonda, pero ¿Cuales son las características que definen la redondez? Éstas son no tener lados, no tener esquinas, no tener puntas, no tener orillas y cualquier cosa que cumpla con éstas características será definida como redonda.

Los negocios también tienen forma, por eso usaré el término TOPOLOGÍA DE NEGOCIOS. [Leer más...]

Marketing comparado: Topología de negocios

 

Fernando Álvarez Díaz de Cerio / Foto realizada en Inmobiliaria Matute

(Dicen que la actividad aseguradora es una de las más antiguas de la humanidad (código de Hammurabi), junto con la prostitución. La prevención del riesgo y paliar las consecuencias de un siniestro es la base de aquellas actividad. Además, desde los tiempos de Pascal con su teoría matemática de la probabilidad, los aseguradores hemos querido convertir este negocio, basado en la aleatoriedad, en otro de certezas, basado en la ley de los grandes números.

Mi compañero de blog, Fernando, explica, a través de un caso de éxito de inmobiliario, cómo los negocios, también el seguro, tienen puntos de convergencia, formas, características y conjuntos de funciones similares. Propone unas reflexiones interesantes, innovadoras, que nos ayudan a pensar de otra forma, a salirnos de la “caja lógica”, en una palabra, pura para luchar en un mercado cada vez más competitivo.

La lectura de este post y de otro que vendrá pronto nos obliga a preguntarnos si nuestra actividad debería cambiar si queremos tener éxito).

Escribe: Fernando Álvarez Díaz de Cerio

¿UNA INMOBILIARIA DISTINTA?

Roberto Matute era un niño que soñaba con ser futbolista .

Con 14 años empezó a jugar en el equipo del pueblo de al lado al suyo, el Náxara. [Leer más...]